Mapa interreligiós Lloret de Mar 2026.

iniciativa de la Taula de Diàleg Interreligiós de Lloret, en la que participen representants de la Parròquia de Lloret, de l’Església Evangèlica Pentecostal de

Iglesia de Sant Romà

Iglesia de Sant Romà

Iglesia católica

La comunidad católica está presente en Lloret de Mar desde hace siglos y forma parte de la historia y el desarrollo del municipio.
 La primera referencia documentada de la parroquia data de 1079, cuando el obispo de Girona consagró la iglesia de las Alegrías, la primera iglesia parroquial de Lloret. Sin embargo, hay pruebas de culto católico ya en el siglo VIII en el lugar donde hoy se encuentra la ermita de Sant Quirze. La actual iglesia parroquial de Sant Romà, situada más cerca de la playa, fue inaugurada en 1522 y es hoy el principal lugar de encuentro de la comunidad. El idioma habitual de las celebraciones es el catalán, aunque también se utiliza el español y, en ocasiones, otros idiomas según las necesidades de los participantes.
La parroquia de Sant Romà forma parte de la Iglesia católica, una comunidad cristiana presente en todo el mundo que se reconoce como sucesora de la comunidad de los apóstoles y discípulos de Jesús. Los orígenes de esta religión se encuentran en Oriente Próximo en el siglo I, centrados en la figura de Jesús de Nazaret. Según la tradición cristiana, los primeros discípulos, reunidos en torno a María, se comprometieron a vivir y transmitir el mensaje de Jesús, basado en el amor, la justicia y la paz, con la intención de hacerlo presente a lo largo del tiempo y en todas las culturas.
El lugar de culto de la comunidad es la iglesia parroquial de Sant Romà, construida entre 1510 y 1522. Se trata de un edificio de estilo gótico tardío, con nave central, crucero y presbiterio orientado al este. A lo largo de los siglos ha sido objeto de diversas ampliaciones, reformas y restauraciones, adaptándose a los diferentes periodos históricos. Es un espacio destinado principalmente al culto y a la celebración comunitaria, aunque ocasionalmente acoge actividades culturales como conciertos, siempre respetando su carácter sagrado.
Para los católicos, Dios se entiende como un Dios único, creador de todo lo que existe, que se hace cercano a través de Jesucristo, considerado Hijo de Dios y modelo de vida. Dios se experimenta como un Padre y como una presencia amorosa que acompaña a las personas a lo largo de su vida.
 La relación con lo divino se vive tanto a nivel personal como comunitario, especialmente a través de la oración y las celebraciones.
Las creencias cristianas se basan en la dignidad de cada ser humano, considerado amado por Dios desde el primer momento de su existencia. La vida se ve como una oportunidad para crecer en amor, respeto y responsabilidad hacia los demás.
 El bien se identifica con el amor, la justicia, el perdón y la comunidad, mientras que el mal se vincula con todo lo que rompe estas relaciones. La fe cristiana incluye la creencia en la vida después de la muerte y la esperanza de la resurrección, como expresión de la confianza en una vida plena más allá de la muerte.
 El propósito de la vida, desde esta perspectiva, es vivir de acuerdo con el camino de Jesús y contribuir a un mundo más justo y fraternal.
Un elemento central y distintivo del cristianismo católico es la celebración de la Eucaristía, conocida popularmente como misa.
 Esta celebración comunitaria recuerda el gesto de Jesús de compartir el pan y el vino como signo de amor y entrega a los demás, y expresa el compromiso de vivir este amor en la vida cotidiana. La Vigilia Pascual, celebrada la noche de Pascua, es el momento más significativo del año litúrgico y simboliza el paso de la muerte a la vida, principio fundamental de la fe cristiana.
Además del espacio para el culto, la parroquia de Sant Romà lleva a cabo una importante labor social y comunitaria. Cuenta con locales para actividades educativas, como la catequesis, para el apoyo a personas necesitadas a través de Cáritas, y para actividades educativas y de ocio dirigidas a niños y jóvenes. De este modo, la comunidad católica de Lloret de Mar también expresa su fe a través del servicio, la hospitalidad y el compromiso con la vida comunitaria en la ciudad.