Mapa interreligiós Lloret de Mar 2026.
iniciativa de la Taula de Diàleg Interreligiós de Lloret, en la que participen representants de la Parròquia de Lloret, de l’Església Evangèlica Pentecostal de
Gurdwara
El sijismo es una religión monoteísta que se basa en la igualdad, la justicia y el servicio a la comunidad.
En Lloret de Mar hay una presencia sij, procedente principalmente de la región del Punyab, que mantiene vivas sus tradiciones religiosas y culturales en su vida cotidiana. La comunidad sij se caracteriza por una fuerte cohesión interna y una actitud abierta y solidaria hacia el resto de la sociedad.
Los idiomas habituales son el punjabi —lengua de la tradición religiosa— y el español, además de otras lenguas de uso cotidiano.
El sijismo se originó en el siglo XV en la región del Punjab, al norte de la India, en un contexto marcado por la coexistencia del hinduismo y el islam.
Su fundador fue Gurú Nanak (1469-1539), quien transmitió un mensaje espiritual basado en la creencia en un solo Dios, la igualdad de todas las personas y el rechazo de las divisiones sociales, especialmente las castas.
Después de Nanak, otros nueve gurús continuaron su enseñanza hasta que, en 1699, el décimo gurú, Gobind Singh, consolidó la comunidad sij con la fundación del Khalsa, la comunidad de creyentes comprometidos con los principios del sijismo.
Hoy en día, el sijismo se practica en todo el mundo, especialmente en la India, pero también en Europa, América del Norte y otras regiones con comunidades de inmigrantes.
El lugar de culto sij se llama gurdwara, que literalmente significa «la puerta del gurú». Es un espacio abierto a todas las personas, independientemente de su origen o creencias. Los gurdwaras no tienen imágenes ni representaciones divinas, y el espacio central está presidido por el Gurú Granth Sahib, el libro sagrado, considerado la guía espiritual viva de la comunidad. En este espacio se lleva a cabo la lectura y el canto de himnos sagrados (kirtan), la explicación de los textos (katha) y el langar, la cocina comunitaria donde se ofrece comida gratuita a todo el mundo como expresión de igualdad y servicio. Al entrar en el gurdwara, hay que quitarse los zapatos y cubrirse la cabeza en señal de respeto.
En cuanto al concepto de divinidad, el sijismo cree en un único Dios, llamado Waheguru, que no tiene forma física ni representación. Este Dios es el creador de todo, está presente en toda la creación y es accesible a todas las personas sin intermediarios.
No se trata de un Dios distante, sino de una presencia con la que se puede conectar a través de la meditación, los cánticos y una vida ética.
Las creencias fundamentales del sijismo giran en torno a una vida de coherencia entre la fe y la acción.
El ser humano es considerado responsable de sus propias acciones, sujeto a la ley del karma y al ciclo de reencarnaciones, hasta que alcanza la liberación espiritual. El bien y el mal se definen por la conducta de cada uno: vivir con honestidad, humildad, generosidad y respeto hacia los demás. Se rechazan cinco vicios principales —la lujuria, la ira, la codicia, el apego y el ego— considerados obstáculos para el crecimiento espiritual. El propósito de la vida es recordar constantemente a Dios, ganarse la vida honestamente y compartir con la comunidad, especialmente con los necesitados.
Uno de los elementos más característicos del sijismo es la combinación de espiritualidad y compromiso social. Esta identidad se hace visible a través de las llamadas Cinco K, cinco elementos que muchos seguidores llevan como símbolo de su fe: el cabello sin cortar (kesh), el peine (kanga), el brazalete de metal (kara), la prenda interior (kachera) y el kirpan, una pequeña daga simbólica que representa la defensa de la justicia y el servicio a los demás. También es particularmente distintivo el langar, la cocina comunitaria que se encuentra en todos los gurdwaras, que expresa de manera práctica el principio de igualdad radical entre todas las personas.