Cementerio modernista

Cementerio modernista

Sorpréndete: cada vez que mires, descubrirás algo nuevo.

El cementerio de Lloret de Mar pertenece a la Ruta Europea de Cementerios y está declarado como Bien de Interés Cultural. Es uno de los principales ejemplos de arte fúnebre del s. XIX de Cataluña y conserva una importante huella indiana.

El cementerio modernista de Lloret de Mar se construyó con el impulso y mecenazgo de las numerosas familias indianas de la población que deseaban mostrar su opulencia a través la construcción de panteones encargados a reconocidos arquitectos y escultores, como Josep Puig i Cadafalch, Antoni M. Gallissà Soqué, Vicenç Artigas Albertí, Bonaventura Conill Montobbio, Ismael Smith o Eusebi Arnau.

Durante el recorrido podrás disfrutar de estas auténticas joyas del arte modernista con infinidad de detalles asociados a la simbología fúnebre. Sorpréndete: cada vez que mires, descubrirás algo nuevo.

La primera piedra del cementerio se colocó en 1896 después de que fuera necesaria la construcción de un nuevo cementerio debido al aumento de la población en Lloret de Mar.

Su ubicación fue muy discutida, ya que la Iglesia se opuso a construir un cementerio a las afueras del pueblo. Hoy el cementerio ha quedado integrado en la ciudad, pero antiguamente se encontraba a una distancia considerable del núcleo habitado.

Aun así, la construcción siguió su curso, ayudada por las inversiones de algunos indianos que compraron grandes parcelas en el cementerio para construir su propio panteón.

El cementerio se inauguró en 1901. Está inspirado en un pequeño pueblo para los difuntos, con sus calles y panteones a modo de casas.